Escribir
una historia es tan difícil,
porque
cuando me siento enamorada,
el
sentimiento ofusca la mirada
y
la imagen me nubla la razón.
Pero
ahora que ya no queda sentimiento,
que
recuerdo te has vuelto en mi memoria,
puedo
escribir de nuestro amor la historia,
que
más que historia, fue sólo un momento.
Momento
de ilusión, placer del alma
que
mi mente hacia ti, todo lo enfoca,
mi
cielo… tu mirar, mi ser… tu boca,
que
poco a poco me robó la calma.
Caminabas
ajeno, y yo, osada,
quise
unir mi camino a tu camino,
tú
ya habías elegido tu destino
y a
mí, la vida me quedó truncada.
Como
no te importó llanto ni engaño,
fuiste
feliz, sin vislumbrar futuro,
yo
fui feliz también, te lo aseguro,
aunque
al final fue más enorme el daño.
Traspasando
las puertas del olvido
después
de haber sufrido tanto, tanto,
en
esas noches de tiniebla y llanto
mi
espíritu está en paz, está dormido.
Ya
no me queda nada de dolor
ya
no me resta llanto por llorar
mi
cielo se ha podido despejar,
y
puedo ver el sol de un nuevo amor.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” ©
México, MMVII
Imagen propiedad de Marcos Fuentes.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Escribe aquí tus comentarios