Cuando
encuentres quien te quiera,
cuando
sientas que viviste,
sé
que vas a recordarme
por
lo mucho que te quise.
El
amor que yo te daba,
poco
a poco, lo dejaste,
no
entendiste que te amaba
y
al final, me abandonaste.
Día
a día, fui sintiendo
tus
caricias, tan ajenas,
paso
a paso, fui cambiando
mi
dicha, por hondas penas.
Hondas
penas que con llanto,
quiero
ahogar, y no he podido,
grandes
tormentos que el tiempo
va
trasformando en olvido.
Yo
sé, que tú me quisiste,
tú
sabes, que te he querido,
pero
mi amor fue tan grande,
como
inmenso fue tu olvido.
No
te reprocho jamás
el
tiempo que yo he perdido,
pues
cada reproche me hace
recordar
lo que he vivido.
A
tu lado, no soy nada,
sólo
tú, llenas tu vida,
pero
yo quise decirte
lo
que tú eras en la mía.
Y
he descubierto que el tiempo,
piadoso
amigo escondido,
se
ha llevado tu recuerdo
en
una nube de olvido.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” ©
México, MMVII
Imagen Marcos Fuentes.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Escribe aquí tus comentarios