¡Hoy me siento tan feliz!...
que he visto el cielo
brillar,
con una luz tan intensa,
como profundo es el mar.
Y es que puedo comprender,
cuántas cosas puede dar,
quien tiene amor a raudales
y no lo quiere guardar.
Mire el cielo, una
estrella,
dos, tres, cuatro, no conté
sólo sé que me miraban
y Dios me miró también.
Lo sentí tan cerca a mí
que me deslumbró su luz,
supe que todo comienza
en el infinito azul.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” ©
México, MMVII

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