Mirando siempre hacia allá, y sin lograr mirar nada,
con la mirada perdida,
y el pensamiento también.
Quiero llegar a alcanzar la
cúspide de esa cima,
que siento se desvanece,
y nadie puede tocar.
¿Por qué cuando veo el
cielo, se me nubla la mirada
y el llanto brota en mis
ojos,
cual si alguien añorara?
Y al pensar en el pasado, y
en lo que pude lograr,
siento que no he merecido,
lo que hasta hoy se me da.
Los pájaros son felices, volando
de aquí hacia allá,
doquiera encuentran un
sitio,
donde ponerse a cantar.
El viento es libre y jamás,
aunque se dé por montones,
se tiende a vulgarizar,
como nuestros corazones.
El agua el cielo la da y se
toma sin medida
¿cómo tomar el amor
si hay tan poco en esta
vida?
Más si un deseo tuviera, pediría
por favor,
que en todas partes del
mundo,
lloviera como agua, amor.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” ©
México, MMVII
Imagen Marcos Fuentes.

Hola Alma, está padrísima la foto y el poema mucho más!!!
ResponderBorrarSaludos!!