que los momentos, se me hicieron horas,
las horas convirtiéronseme en años,
y envejeció mi vida de momento.
Esperando por ti, por tu ternura,
que nunca, nunca, entera, ha sido mía,
y vi pasar las noches, las auroras,
y a cada nuevo sol, otra agonía.
Pensaba que jamás te olvidaría,
que jamás dejaría de quererte,
tú has vivido tu vida, yo la mía,
cada cual por su rumbo, con su suerte.
Y hoy, que te encuentras solo y abatido,
me pides por favor, que aún te quiera,
esperando que sea la de entonces,
cuando ya se me fue la primavera.
Mi primavera fue, la de quererte
y pasarme los meses sin lograrte,
y veloces lo años, sin amarte,
me dejaron la vida casi inerte.
!Cuántos dolores esta vida encierra!
¿Qué hará de mí? ¿Te encontraré en sus vueltas?
¿Estarás a mi lado? o frente a frente,
como enemigo a quien el odio enfrenta.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” ©
México, MMVII

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