miércoles, 25 de febrero de 2015

Muy Dentro (1972)



Cuando sola me encuentro en la noche
y mi mente dejando correr,
se presentan en mi pensamiento
los recuerdos que deja un ayer.

Un ayer de ilusiones vividas
de esperanzas que el tiempo borró,
un ayer de tristeza infinita
que con todo mi amor acabó.

En mi vida he tenido momentos
de tristeza y desesperación,
porque sola me encuentro y ansío
un amor para mi corazón.

Si existiera un amor en mi mente
y no fuera tristeza o dolor
viviría por siempre añorando
lo feliz que me hiciera ese amor.

Más yo siempre estoy sola y deseo
los momentos que puedo tener
si el cariño que espero tocara
a mis puertas, que sé, no ha de ser.

Por qué siempre el amor es tan vano
que no llega el espíritu a ver,
y nos deja un profundo quebranto
y nos deja un amargo placer.

No me encuentro... no sé lo que ansío,
lo que espero del mundo fugaz,
me han dejado en el pecho tal frío
que jamás he podido apartar.

Entregarle mi amor a cualquiera
no quisiera, quisiera encontrar
un amor que al mirarme pudiera
entender cómo quiero yo amar.

Pero siempre los hombres me miran
como imagen viva del placer,
yo quisiera que abrieran mi alma
y por dentro la pudieran ver.

Sé que nunca podrán comprenderme
sé que siempre sucederá así,
por qué Dios, si me diste este cuerpo
no apartaste esta alma de mí.

Si mi cuerpo es siempre admirado
y mi alma no quieren mirar
yo prefiero que sufra este cuerpo
y siempre limpia el alma conservar.

Pues el alma es espuma que sube
y es el cielo su meta a alcanzar
se alimenta solo de virtudes
y pureza te enseña a brindar.

Más el cuerpo es de carne y por eso
de la carne no quiero vivir
los placeres del cuerpo, embeleso,
los del alma, perenne existir.

Qué más he de agregar, que quisiera
que mi espíritu esté siempre así,
qué más puedo pedirle a la vida
que saber lo que hay dentro de mí.

Ya no sé si lo que pienso, siento,
ya no sé si sentir, es vivir,
ya no sé si el deseo es tormento,
ya no sé si apartarme o seguir.

No me agrada vivir lo que veo
y comprendo lo que ha de pasar
si no logro matar el deseo
de entregarme al placer sin amar.

Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” © México, MMVII 

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