Dolor, dolor silencioso
que te presentas un día,
semejas a mi alegría
que se aleja, que regresa,
y formas parte del claustro
en que mi alma está presa.
Tristeza, sublime encanto,
mis añoranzas encierras,
te pareces a mi vida
que al dolor las puertas cierra,
y formas parte del vino
que mis sentidos halaga,
silenciosa mansedumbre
que en su pesadez me embriaga.
Amor, amor tan profundo,
que transformas a tu modo,
te pareces a mis ojos
que quieren mirarlo todo,
formas parte de mi esencia:
melancólica tristeza,
que a suspirar nos enseña
cuando la aviva el dolor.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” © México, MMVII.
Prohibida su reproducción parcial o total. “Derechos Reservados”. “D. R.” © México, MMVII.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Escribe aquí tus comentarios